El tiro penal es una de las jugadas más tensas del fútbol: un mano a mano entre el ejecutor y el portero, a solo once metros de distancia, donde una sola decisión puede definir un partido. Aunque parece una jugada simple, el reglamento oficial de la IFAB contempla varios detalles específicos sobre cómo debe ejecutarse, qué puede y no puede hacer el portero, y qué ocurre en distintos escenarios de infracción. Esta guía repasa las reglas vigentes según la Regla 14 de las Reglas de Juego.
¿Cuándo se sanciona un tiro penal?
Se concede un tiro penal cuando un jugador comete, dentro de su propia área penal, alguna de las infracciones que normalmente se sancionan con tiro libre directo: por ejemplo, una entrada imprudente, sujetar a un rival o una infracción de mano deliberada. La sanción se aplica independientemente de en qué parte del área haya ocurrido la falta, o de dónde estuviera el balón en ese momento, siempre que la jugada haya estado en desarrollo.
Cómo se ejecuta el penal
El reglamento establece varias condiciones para la ejecución:
- El balón debe estar inmóvil, apoyado en el punto penal o sobresaliendo parcialmente de él.
- Los postes, el travesaño y la red no pueden estar en movimiento al momento del disparo.
- Debe indicarse con claridad quién será el ejecutor del lanzamiento antes de que se produzca.
- Todos los demás jugadores, salvo el ejecutor y el portero rival, deben permanecer fuera del área penal, fuera del arco formado por la prolongación de esa área y al menos a 9,15 metros del punto penal, hasta que el balón esté en juego.
Las reglas para el portero
El guardameta tiene obligaciones específicas durante la ejecución del penal:
- Debe permanecer sobre su propia línea de meta, entre los dos postes de la portería y de frente al ejecutor, hasta que el balón sea golpeado.
- No puede comportarse de manera que distraiga de forma antirreglamentaria al ejecutor. Esto incluye no retrasar deliberadamente la ejecución del penal, y no tocar los postes, el travesaño o la red de la portería antes del disparo.
Esta última exigencia, conocida popularmente como la «regla anti-Dibu» —en referencia a las tácticas de distracción utilizadas por el arquero argentino Emiliano Martínez en el Mundial de Qatar 2022—, fue incorporada oficialmente al reglamento para evitar que los porteros interrumpan psicológicamente al ejecutor mediante gestos o demoras antes del disparo.
En cuanto a la posición de los pies, la regla vigente establece que, en el momento del golpeo del balón, el portero debe tener al menos parte de un pie tocando, en línea o detrás de la línea de meta. Esto flexibilizó una versión anterior de la norma, que exigía tener directamente un pie sobre la línea, permitiendo hoy que un pie esté adelantado mientras el otro permanece sobre o detrás de la línea.
¿Qué pasa si el portero se adelanta antes de tiempo?
Si el guardameta se adelanta de forma antirreglamentaria antes de que se golpee el balón y el penal se falla, la sanción depende del resultado de la jugada:
- Si el balón entra en la portería a pesar del adelanto, se concede el gol.
- Si el balón no entra, generalmente se repite el lanzamiento, salvo excepciones específicas que contempla el reglamento según el tipo de interferencia.
Rebotes y segundo toque
Cuando el balón rebota en el portero, en el travesaño o en los postes y regresa al terreno de juego, cualquier jugador —incluido el propio ejecutor— puede disputarlo con normalidad, siempre que no haya sido el ejecutor quien tocó el balón dos veces consecutivas de forma deliberada antes de que otro jugador lo tocara. Si el ejecutor toca el balón por segunda vez de manera intencionada antes de que lo haga otro jugador, se sanciona con tiro libre indirecto a favor del equipo rival, o con tiro libre directo si la segunda intervención implicó una infracción de mano.
¿Qué diferencia hay entre un penal en tiempo de juego y en una tanda de penaltis?
Aunque ambas situaciones consisten en un disparo desde el punto penal, corresponden a momentos distintos del reglamento:
- El penal durante el partido es la sanción por una infracción cometida dentro del área, y se ejecuta como parte del desarrollo normal del juego, con el resto de los jugadores fuera del área.
- La tanda de penaltis, utilizada para definir un ganador en partidos de eliminación directa que terminan empatados, sigue un procedimiento distinto: los jugadores se turnan para ejecutar disparos desde el punto penal, y el resto de los futbolistas de ambos equipos deben permanecer dentro del círculo central hasta que les corresponda su turno.
Un posible cambio en discusión
En los últimos tiempos, se ha discutido en el ámbito de la IFAB una posible modificación a la forma en que se resuelven los rebotes en el propio tiro penal: bajo una propuesta en evaluación, si el lanzador falla —ya sea porque el portero lo detiene o porque el balón pega en el poste—, el juego podría reanudarse directamente sin posibilidad de un segundo intento sobre el rebote, eliminando así las disputas posteriores al primer disparo. Es importante subrayar que, hasta el momento, se trata de una propuesta en evaluación, no de una regla oficialmente adoptada, por lo que conviene seguir las reglas vigentes actuales hasta que la IFAB confirme cualquier cambio formal.
Once metros que concentran toda la presión
El tiro penal condensa, en apenas unos segundos, la tensión de todo un partido. Conocer con precisión qué puede y no puede hacer cada jugador durante su ejecución —desde la posición del portero hasta las reglas sobre el segundo toque— permite entender mejor por qué algunos penales se repiten, se anulan o generan polémica entre los aficionados. Si quieres repasar el resto de las reglas fundamentales del fútbol más allá del área penal, puedes revisar nuestro artículo con las 11 reglas básicas del fútbol.


