Pocas señales en el fútbol generan tanta tensión como un árbitro sacando una tarjeta. Sin embargo, no todas las infracciones se sancionan de la misma forma, y confundir cuándo corresponde una amarilla o una roja es habitual incluso entre quienes siguen el fútbol con frecuencia. Esta guía repasa qué establece el reglamento oficial y qué consecuencias tiene cada tipo de sanción.
¿Qué regula el uso de las tarjetas?
El uso de tarjetas amarillas y rojas está establecido en la Regla 12 de las Reglas de Juego de la IFAB (International Football Association Board), el organismo que define y actualiza el reglamento oficial del fútbol a nivel mundial. Estas reglas se aplican de forma uniforme en las principales ligas y competiciones internacionales, aunque cada torneo puede incorporar ajustes puntuales según su reglamento específico.
¿Cuándo se muestra tarjeta amarilla?
La tarjeta amarilla funciona como una amonestación: advierte al jugador de que su conducta fue incorrecta, sin llegar a expulsarlo del partido. Entre las situaciones que ameritan una amarilla según la Regla 12 se encuentran:
- Entrada temeraria: disputar el balón sin medir la integridad física del rival.
- Falta táctica: agarrar de la camiseta a un adversario que se escapa, o bloquear deliberadamente un avance peligroso del equipo contrario.
- Retrasar la reanudación del juego: demorar de forma excesiva un saque de banda o de meta, o no regresar rápidamente al propio campo después de un gol.
- Entrar o salir del terreno de juego sin autorización del árbitro.
- Infringir persistentemente las reglas, mediante pequeñas faltas repetidas a lo largo del partido.
- Protestar una decisión arbitral con palabras o gestos, como abrir los brazos de forma provocadora, aplaudir con sarcasmo o dirigirse de forma irrespetuosa al árbitro.
- No respetar la distancia reglamentaria en un tiro libre o córner: no alejarse los 9,15 metros exigidos, o ubicarse deliberadamente frente al balón para impedir un saque rápido.
¿Cuándo se muestra tarjeta roja?
La tarjeta roja implica la expulsión inmediata del jugador, quien debe abandonar el terreno de juego y no puede ser reemplazado por otro jugador de campo, dejando a su equipo con un jugador menos por el resto del partido. Las causas más habituales incluyen:
- Juego brusco grave: una entrada que pone en serio riesgo la integridad física del rival, con un uso excesivo de fuerza.
- Conducta violenta: agredir físicamente a otro jugador, cuerpo técnico, árbitro o cualquier otra persona presente en el campo.
- Escupir a otra persona.
- Impedir un gol o una oportunidad clara de gol mediante una mano deliberada, salvo el arquero dentro de su propia área.
- Impedir una oportunidad manifiesta de gol cometiendo una infracción sancionable con tiro libre o penal.
- Utilizar lenguaje o gestos ofensivos, insultantes o abusivos.
- Recibir una segunda tarjeta amarilla en el mismo partido, lo que automáticamente se traduce en expulsión.
¿Qué pasa después de una expulsión?
Un jugador expulsado no puede ser reemplazado, por lo que su equipo termina el partido con un jugador menos. Además, la expulsión suele conllevar una sanción adicional, generalmente uno o más partidos de suspensión, cuya duración exacta depende del reglamento disciplinario de cada competición y de la gravedad de la falta cometida. Quien toma esta decisión en el terreno de juego es siempre el árbitro principal, cuyas funciones y atribuciones puedes revisar en detalle en nuestro artículo sobre los árbitros de fútbol.
Acumulación de tarjetas amarillas
En la mayoría de los torneos, acumular una determinada cantidad de tarjetas amarillas durante distintos partidos —habitualmente dos o tres, según el reglamento del campeonato— también genera una suspensión automática para el siguiente encuentro, incluso si el jugador no fue expulsado directamente en ninguno de esos partidos.
Reglas especiales de la Copa Mundial 2026
Cada gran torneo puede definir reglas específicas sobre el manejo de las tarjetas amarillas, adicionales a la reglamentación general. Para la Copa Mundial de la FIFA 2026, se estableció un mecanismo de «amnistía» pensado para que menos jugadores queden fuera de instancias clave por acumulación de amarillas: los antecedentes disciplinarios se reinician en dos momentos del torneo, al finalizar la fase de grupos y nuevamente después de cuartos de final. Esto significa que una amarilla recibida en la fase de grupos no arrastra sanción hacia la fase eliminatoria, aunque el castigo por doble amarilla o roja directa dentro de cada tramo del torneo sigue aplicando con normalidad. Es importante tener en cuenta que esta es una regla específica de este Mundial, y no un cambio permanente aplicable a todas las competiciones.
La tarjeta azul: una prueba experimental, no una regla vigente
En los últimos años, la IFAB ha evaluado la introducción de una tarjeta azul, inspirada en los sistemas de exclusión temporal («sin bin») ya utilizados en categorías inferiores de algunas ligas desde temporadas anteriores. Bajo este esquema en prueba, un jugador amonestado con tarjeta azul debería abandonar el campo temporalmente, generalmente por 10 minutos, y recibir una segunda tarjeta azul —o combinar una azul con una amarilla en el mismo partido— resultaría en expulsión definitiva.
Es importante aclarar que, hasta la fecha, esta tarjeta no forma parte de las reglas oficiales del fútbol profesional de alto nivel: se trata de una medida en fase de evaluación, sin fecha confirmada de implementación en las principales ligas o en competiciones organizadas por la FIFA. Cualquier anuncio oficial sobre su adopción definitiva debería confirmarse directamente a través de los canales oficiales de la IFAB.
Conocer las reglas, para ver el juego con otros ojos
Entender exactamente qué diferencia una infracción sancionable con amarilla de una que amerita roja directa permite seguir un partido con mayor criterio, más allá de la reacción emocional del momento. Con ajustes puntuales como los que se aplicarán en el Mundial 2026, y evaluaciones en curso como la tarjeta azul, el reglamento disciplinario del fútbol sigue evolucionando, por lo que vale la pena mantenerse al tanto de los cambios oficiales que confirme la IFAB.


